sábado, 20 de diciembre de 2008

San Clemente de Valdueza - Vestigios de una iglesia remota

San Clemente de Valdueza es un pueblecillo situado en el fondo de la cuenca del Oza, a la orilla del río y al pie del serpenteante camino que da acceso a los pueblos más emblemáticos del valle: Montes y Peñalba. En palabras del corresponsal de Madoz "situado en un estrechísimo valle, con muy poco cielo por la elevación de los montes que por derecha e izquierda le circundan". Continuando en dirección a Peñalba, a unos dos kilómetros, se reconocen los restos de la antigua Herrería de San Juan del Tejo. Hoy semiderruida, permaneció en activo hasta finales del siglo pasado.
El término de San Clemente perteneció desde antiguo al señorío del monasterio benedictino de San Pedro. Según los deslindes consignados en 1753 en las Respuestas Generales del Catastro de la Ensenada su circunferencia ocupaba dos leguas y confinaba "al Oriente con los términos del lugar de San Cristóbal, Poniente y Norte con los del de Valdefrancos, y al Mediodía con términos de los lugares de Montes y San Juan del Tejo".

En la actualidad San Clemente es una pedanía perteneciente al Ayuntamiento de Ponferrada, a diez kilómetros aproximadamente de la capital del Bierzo. Hasta 1974 Valdueza constituyo un municipio con capital en San Esteban.
Su iglesia parroquial es un interesante edificio de portada barroca. Una inscripción conmemorativa señala el año de su conclusión: 1704. Se organiza esta fachada mediante arco apuntado moldurado, tal vez acoplado de un edificio anterior, por encima un óculo, una hornacina con un crucifijo medieval labrado en piedra y la espadaña.
Existió, no obstante, una primitiva iglesia que para algunos podría identificarse con aquel monasterio fundado en el siglo VII por Juan, uno de los discípulos predilectos de Valerio del Bierzo: "Posthec prefatus Iohannes ad radicem eiusdem montis deorsum sibi, opitulante Domino, nouum construit monasterium in quo eum episcopus ordinauit contra uoluntate sua presbyterum". (Tras esto, el Juan del que estoy hablando, con la ayuda de Dios en la falda del monte, por la parte de abajo, construyó un nuevo monasterio, en el cual el obispo, aún contra su voluntad, lo ordenó presbítero). Como vemos lo escrito referente a esta remota fundación deja mucho que desear en cuanto a precisión topográfica.
El amado discípulo de Valerio acabaría sus días de forma trájica poco después en este mismo lugar: "Posthec ad aucmentum doloris consueteque tribulationis mee, ille supradictus Iohannes meus discipulus, illius quoque magister primus, a quodam iniquissimo rustico ab ipso inuido persequente diabolo precipiter inpulso in predicto suo monasterio ante sanctum altarium in oratione postratus, est inpiissime et crudeliter capite truncatus". (Luego, para aumento de mi dolor y de mis continuas tribulaciones, el antes citado Juan, mi discípulo, y primer maestro de ése [Saturnino] fue degollado sacrílega y bárbaramente, cuando estaba postrado en oración ante el santo altar, en el monasterio suyo del que he hablado, por un salvaje campesino al que impulsó de repente a hacerlo el envidioso diablo perseguirdor".
San Clemente se menciona por primera vez de forma inequívoca en 992. En este año el obispo de Astorga, Gonzalo, hacía donación al monasterio de San Dictino de una villa que poseía "in Vergido quae vocitant Oza ad Santum Clementum ab integro cum omnia sua prestantia in ipsa villa terras, pratis, pascuis, etc".
En el valle del Oza parece que tuvo gran predicamento el culto a San Clemente desde los primeros siglos medievales, como atestigua su presencia entre las devociones consignadas en el epígrafe desaparecido de la ermita de la Santa Cruz de Montes de Valdueza. La expansión del culto en la Península a este supuesto mártir, y tercer sucesor de San Pedro al frente de la iglesia cristiana, se produjo en el siglo IX, relacionado con la difusión de una Passio tardía.
La primitiva iglesia se conserva desmantelada y convertida en cementerio. Se sitúa al pie de la ladera del monte, al otro lado del río, que debe ser sorteado por un pequeño puente. Forma un rectángulo, de 10'85 por 6'75 metros con un ensanchamiento cuadrado en el sur. Su fábrica se hizo a base de muros de 1'1o metros de grosor, hechos con lajas de pizarra. A principios del siglo XX conservaba aún rastros de pinturas, quizá del siglo XVI.
Su frente oriental se cierra en dirección algo oblicua, con pared llana, que no muestra apariencias de ser moderna, y en el sector occidental Gómez Moreno alcanzó a ver una ventana abocinada y con arco de herradura, "groseramente hecha, como todo", que situó en el siglo X. Ventanas así, en bajo, no eran costumbre a los pies de las iglesias, sino en su cabecera, de suerte que asalta la sospecha de si ésta iría dispuesta, contra la orientación de ritual, encarando su altar hacia poniente. De la traza de esta ventana dejo un sencillo boceto reproducido en sus "Iglesias Mozábes".
En la actualidad la visión de este vano resulta muy difícil e incompleta al encontrase el solar de la iglesia-cementerio relleno de tierra hasta una altura considerable. De la ventana, semienterrada, sólo es reconocible la parte superior del arco, compuesto de dovelas de pizarra de talla grosera e irregular.

3 comentarios:

Baldario dijo...

Excelente. No se me ocurre otra palabra que defina mejor este Blog.

Me ha gustado mucho esta entrada

luis dijo...

Alguien me podría confirmar si un autobus puede dar la vuelta en la entrada de san clemente de valdueza.

Gracias anticipadas.

Dominga dijo...

Se podría tener información de San Clemente anterior al siglo IX? He oído decir que la Fuente de Pomares data del sigloVI, Gracias